viernes, 22 de enero de 2010

Paris, je t'aime.

Y es que cuando suena el tango, me siento con las palabras precisas para enamorar a cualquier mujer. Dejar escapar el humo de los pulmones, y rescatar los pensamientos más ahogados que envuelven el corazón.

Los poetas convencionales podrían tener razón.
"La poesía no es de quien la escribe, es de quien la usa"

Solo vuelve el viento quien violenta el humo de manera agresiva.

miércoles, 6 de enero de 2010

Me gusta orinar.

Inclínese ante el juez que ciego no está, me gusta hablarle, pero éste no suele escuchar.
Incluyo una foto mía en el crucifijo que me está matando.

Lo siento, ya me tomé el tranquilizante y las palabras se quedan en el estómago.
Solo han sido tres sueños que me tienen esperanzado.