viernes, 10 de junio de 2016

Denominos.

El frío tiene su encanto, el frío se lo ganó
Tu ausencia tiene su encanto, tu ausencia se lo ganó.


viernes, 3 de junio de 2016

Me cuesto, me cuesto tanto

Para variar hemos divisado otro dinosaurio en el lago mío, hemos contemplado tanta especie y ateos brincando en estos columpios que llaman pulmones. Barrimos calles de intemperies honestas y mal agradecidas. Suplicantes y carentes, mis ojos corren al vacío tuyo, de alguien o de algo. ¿Qué corresponderá a la fricción de nuestras manos?

El solsticio de los martes me repugnan, me entristece saber que hay vuelta después de esto, y que volveremos a agachar el moño por las súplicas del problema de fondo, que es no tener para comprar algo que echarle al pan. Sólo quedan los cigarros sueltos, la inmovilidad, el pensamiento profundo que pesa, más pesado que los veintitantos años de vida que llevo en las rodillas.

Yo no sé si salir a pensarte pueda cambiar la realidad, yo sé que llueve, que llueve y lo compruebo porque se siente el frío. El frío no se piensa y está aquí completo, completo que tampoco me mueve y si me muevo algo me detiene. Algo que soy yo, yo ese algo y yo detenido por algo.
Soy de los que tanto moverse en el mismo sitio piso caca y voy donde está el pasto seco a limpiarme los pies, pero el pasto seco de por sí alberga mierda. Aquí estoy otra vez y espero salir. Saldremos.