Somos los dulces monos del espacio exterior. Contamos con minas, escudos, pistolas y algunos cuantos corazones.. No, ya no van quedando corazones. En un tiempo pasado eran más resistentes que los escudos de oros. Pudimos salvar felicidades ajenas, unir algunas almas de las cuales no éramos partícipes. Solo que se nos olvidó la dualidad de la felicidad.
Solo somos monos, primates. Los primeros en ver nuestros pies pisando la tierra y cayendo en el agua.