No se quema los altares por despecho, no se irrumpe en fatídica interperie por desdén. Hoy se acarician las naves como el lomo de un perro. Se entorpecen los sahuezos a media luna equívoca a los desmadres del mar.
Sabía que sonreirías como el fin de unos damascos condenados a mermelada. Catequesis de la vida, mi riñón en sus bocas, comeremos amargas uvas en nuestra azotea emisferia nosotros.
domingo, 12 de enero de 2014
Asociación libre.
jueves, 9 de enero de 2014
Tiro al aire, cuerpo a tierra.
Y es que la vista tirita, la voz se corta y el aire ya no es aire.
Soy prófugo de mis lemas y traiciones; soy el desmedro de cuan pistola son mis dientes.
La felicidad se felicitó a si misma y se olvidó de su futuro. Yo rio, yo río tibio, yo despierto sangre en mis ojos y risas de la vida.
Ephemera distante
como al principio.
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