¿Cómo se ronca con los ojos abiertos, cuando hay un contrato debajo de la cama?
Hay vallas que no se distinguen en tu casa, más allá de tu pieza, hay esquirlas, cánones piadosos de locura y cariños que se quedaron en tu mentón.
Yo ronco con los ojos cerrados, apretados y crecidos. Mi erección ya no es síntoma de buscarte y, esperar a que aparezcan esos labios apretados, no es más que, un diluvio en los vagones del tren.
Yo ronco, ronco tranquilo y sin exigencia, duermo solo y atrincherado, pero hoy cometo el error de dormir con vos, cometa.