El hoyo correcto no es el que te permite socorrer los llantos de las catacumbas que hay bajo tu piel. Yo no sé qué tanto puedes intercambiar de nuestra historia en una solución vacía de mí.
Hay cantimploras que traen mi saliva mas no serán mis labios los intermediarios de dicho jugo indeseable.
Hoy por hoy no encuentro sentimiento a dicha prueba de que aún sangro por sentimientos locomotoros. Se retuercen las pruebas de mis sentires y, mi tesis costumbrista se alza bajo el silencio que fueron los días que alcé mi vista hacia un futuro más allá de mi camino.
Cambiar de cajón mi historia llevará tiempo, recorrer los caminos pisados por la deriva tomará mis promesas, pero, no creo que el dilema se encuentre en ir o no ir, sino en buscar el camino más corto al retroceso.
Hoy, éste blog no se comparte más.