martes, 21 de diciembre de 2010

Mi nuevo mundo rojo.

Enciende el fuego que comenzaré a quemar. Un silencioso y triste detalle de mi vida fuiste tú, de quien no quiero hablar. Me falta decir cuando soy feliz.

Éste blog se ha hecho algo así como una capilla o un algo divino.

Puta que sos, pendejo.

Puta eres, puta serás, llama la hostia de muerte quizás.
Quiero verte y sentirte trizado de mi inconstancia y suerte quizás.
No me importa nadar si es que no hago nada, si muerdo las plantas ¿Qué me ves?
Pero si llego a romper espejos y seguir con tanta suerte ¿por qué adelgazar mi sustancia de cuerpo y alma?
Crece cretino lloroso, infame de tanto actuar, llora si es que me quieres y si no vete a soñar. Zombies vienen, vivos se van. Corramos a jugar, juegos violentos, pistolas sensatas con vacíos de pastos recién plantados. Estoy enojado, de no hacer nada, estoy enojado de siempre.
De siempre soñé, de siempre prefiero terminar. Prefiero terminar soñando una vez más.

Temblarás amiga creciente, temblarás amigo redondo. Qué siente su deseo? Me refiero a mí y tu trenza irregular.
Te apuesto que a mis palabras eres analfabeto, pues nunca llevaste el mismo fuego de Sagitario.
Luna creciente te inunda y nunca lo supiste, hoy es eclipse y te explico cuánto sufrirás?

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Carlos Euler.

Si bien he dedicado tanto tiempo en recordarte, nunca me he planteado la idea de escribirte.
Mi nube no se hace poética contigo, pues eres la persona que tanto quiero, aún inconsciente, muerto. Mírame, he logrado llegar a tener 19 años, siendo una persona -según la gente- buena. Cuando chico creo que nunca me imaginé sin ti, mi primer amigo de juegos, la persona que se redimía con mis carcajadas. Gracias por hacerme llorar, ya sos una estrella. No sabes cuanto te hecho de menos, capaz que me retes por que ahora estoy fumando mientras te recuerdo; lo loco es que no me acuerdo si fumabas o no, pero me acuerdo que siempre eran sagradas tus tardes de dominó, esas tardes que se dan los viernes, con tu único hijo hombre. Ahora solo tomaría el metro y correr desde la estación Plaza Egaña hasta la casa de Estrella Solitaria, donde siempre te veía por la ventana del comedor, pensativo en qué chancho podría hacerte glorioso. No sabes cuanto te hecho de menos, solo habré vivido contigo cinco años? pero viví contigo, quitándote la sal que travieso le colocabas a la comida. Por qué no llegaste hasta ahora? Capaz que el dolor sería más grande, pero no sé, me gustaba la idea de caminar contigo y con la Lily en la playa o simplemente por las calles de Ñuñoa. Ahora tengo un hermano, el Pascal, hubiese sido lindo si lo hubieses, te hubiese conocido, lo quiero harto aunque me haga enojar mucho. También nació un año antes de mi hermano, mi primo el Cristobal, tu nieto del Carlos, nunca he logrado comunicarme con él, pero sé que hay chispas que tenemos en común.
No ocurren siempre, pero varias veces -como cumpleaños, funerales, nacimientos- nos juntamos todos, y es casi imposible que alguien te saque a la conversación. Gracias por hacerme llorar, no sé si me hagas falta, pero sé que te quiero y sé también que hubiese sido muy lindo tenerte con nosotros ahora. Mi madre también me cuenta de ti, muchas veces me es difícil creer tantas weás que hiciste, pero sé que ella también te hecha de menos, mi madre se ha hecho una persona de la cual estar orgulloso en cada momento, ahora está terminando su tesis y trabaja en el ministerio de educación; sus compañeros la han hecho dirigenta sindical del lugar donde trabaja. La Karin, tu hija mayor, mi tía, sigue siendo una mujer hermosa, de repente un tanto despistada e ingenua, pero trabaja en un colegio, de profesora de educación física y ha logrado bastantes cosas, también es para estar orgulloso de ella. Ah sí! Ella, el Alberto, el Diego y el Gonzalo se fueron al Sur, ahora viven en pto. Varas, es difícil, nos vemos poco, pero cuando nos vemos nos queremos mucho, como siempre. La Lily, es una mujer mayor de la cual uno puede sentir envidia algunas veces, se la pasa viajando y celebrando esos "tecitos" con los amigos, nunca sé donde está y siempre que la veo me preocupo de decirle que la quiero y darle un abrazo apretado, ella te hecha mucho de menos Tata. Le ha ocurrido un accidente, perdió una pierna, pero nadie la ha visto andarse arrastrando, camina igual que siempre, dice que tiene ciertas discapacidades que son difíciles de imaginar que no las pueda hacer, yo creo que es por el miedo.
Tata, te quiero mucho, pese a que no quiero seguir tus pasos, no eres mi héroe, simplemente eres el abuelo que quiero tanto y que ahora recuerdo que tanto cariño. Me fumaré el último cigarro mientras escribo lo último (...) Siempre que sales al tema, lo primero que recuerdo es cuando jugábamos a las escondidas y yo rodé por las escaleras, lloré del susto, no recuerdo haberme pegado fuerte, lo siento, hice que te sintieras tan culpable, mientras la Nani te retaba -jajaja- Aún así no me arrepiento de haber jugado. Te quiero mucho abuelo mío, nunca dejaré de recordarte, no te preocupes, muerto estás, pero tus recuerdos siguen vivos como la fe de cualquier ortodoxo religioso, muchas gracias por haber existido y dejarnos con los recuerdos. (...) ya terminé de fumar, creo que es el momento de decirte Adiós nuevamente, ojalá no sientas vergüenza de tu nieto que te quiere tanto, pues éste sigue orgulloso de ti. Un abrazo fuerte abuelo mío. No quiero terminar de escribir, te he contado de varios, me falta el Carlos, mi tío Carlos; hay veces que no me siento muy bien con él, he sabido de temas que no paran de asombrarme y de enrabiarme con el a menudo, pero sé que bajo todo el enojo le tengo mucho cariño. La Nani no nos comunicamos mucho actualmente, pero no sabes cuanto la hecho de menos, a todo esto tengo que llamarla, me graduaré el próximo viernes y quiero que me vea allí. Bueno.. mis notas son asquerosas, pero sé que algo podré hacer con mi vida. Ya ya, se ha vuelto un confesionario esto, pero en fin, te quería contar un poco de lo que he querido decirte en tanto tiempo. Ojalá lo pases tan bien como la Lily en el lugar que estés, y si no estás en algún lugar, entonces espero que descanses bien.

Adiós abuelo, Tata Carlos Euler.




Fuistes mi persona favorita.

La calle de piedras.

Si quieres reír, podrías empezar sacando un par de pañuelos desechables con olor a horror. ¿Que pieza lloverá ésta tarde? Si las cascadas inundan la ciudad me volvería humedad a mi creencia de resplandor, pues los revólveres de plata se han hecho viejos y los de oros no quieren hablar conmigo. Más me gusta una cara de sueño, de soñador cumpliendo una promesa. ¿Cuándo tendré que parar de hablar?.
Una vez encontré arrancando una palabra de mi razón y mi vaga decencia decidió hacerla desdicha, y pisada se encontraba llorando. Que venga el rey de reyes a hacerme creer en su reencarnación, pues si no quiero que vuelva vivir, me gustaría saber como fue que la encontré.
Que en paz descanses sentimiento hundido en carne, grasa y desgano.



Y que el amor no se lleve a la muerte,
por que éste desdichado a muerto.