Había una cara de media luna sonriendo, sin menor significado.
Una piedra gigante
Un nudo ciego
Una chaqueta de cuero.
Hay unas letras pendientes, sonantes y consonantes mudas.
Un lenguaje de recuerdos.
Le dejo un corazón que palpita aún en la puerta de su casa, donde usted dejó de vivir.
lunes, 5 de octubre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 Declaraciones.:
Publicar un comentario