domingo, 3 de abril de 2011

No sabes, nadie sabe.

No comprenden la necesidad que siento de que mis manos se conviertan en pistolas, maestras para matar, para hacer de mi pasado una ilegítima venganza. Ya que tantos qué-s me tienen impaciente por conocer la vida arcaica, sin condiciones ni tolerancias que proteger.
No sabes cuantas veces los personajes secundarios me acompañan más que los mismos protagonistas de las historias secas de fuego, que aparecen de un día a otro como si nunca hubiese dormido.

Que no se de qué va esto; que gritar no quita que Smith te haya comido la cabeza; que las bocas chicas podrían decir perdón, que estoy chato de besarlas; que tiembla cuando se dice razón y que ocultan la fe en el dinero; que las muertes no justifican nada; que conozco tu falso discurso, que aunque mi voz calle mi pensamiento sigue intacto; que al final os mataría a todos, pero finalmente.. los amo.

Por que el amor es como un té que se sirve cargado.

1 Declaraciones.:

Álvaro Gueny dijo...

"No sabes cuantas veces los personajes secundarios me acompañan más que los mismos protagonistas de las historias secas de fuego, que aparecen de un día a otro como si nunca hubiese dormido."

Genial: " ... secas de fuego ...", esto relacionado con el inicio de: " ...mis manos se conviertan en pistolas ..."
buen texto y tiene fuerza por que termina con un gran contraste en dos palabras " ... los amo".

wena!!!